Después de una semana espectacular, tanto en lo deportivo, como en lo que a la meteorología se refiere, tenia que venir el mal tiempo: ¡Es así, es lo que tienen las expediciones! Para los escaladores o alpinistas mas dinámicos siempre ha sido lo mas difícil de llevar.


Desde que el domingo firmáramos con la ruta VITORIA-GASTEIZ 4/80º/550 m nuestra segunda apertura en una semana- la primera fue PACHAMAMA 5+/6a / 1.000 m recorrido/700 m desnivel- el tiempo no ha hecho mas que empeorar, hasta que todo se ha vuelto a cubrir de nieve. Y cuando lo tuyo no es jugar a las cartas, y te has dejado el ajedrez, pues lees, que eso nos gusta mucho a todos. Yo estoy con “La vida invisible” de Juan Manuel de Prada, que me esta gustando mucho, mientras Iker anda con un libro que también dice que esta entretenido que se llama “El Cuarto Arcano”; una adquisición que se fraguo en nuestro ultimo viaje por tierras argentinas a la vuelta de la Antartida. Mientras, Jabi, en la tienda de al lado, esta chapándose todos los manuales de las cámaras de video. Si se nos pegara algo…

 

Y menos mal que por lo menos tenemos el refugio para poder preparar la comida y desentumecer un poco los músculos de tanta tienda. El martes a la tarde vimos gente por primera vez en  ocho días. Un grupo de nueve personas de la agencia argentina Bfp Activo que  ha venido para tres días con idea de ascender al Chañi Grande de 5.896 m por la vía normal. Los pobres llegaron con mal tiempo, y se marcharon con peor, después de hacer un encomiable intento hasta muy arriba dirigido por el guía argentino Carlos Pelli. A pesar de que nos dio mucha pena que no alcanzasen la cumbre, estuvimos muy agradecidos de su compañía durante dos días en los que se multiplicaron las conversaciones de montaña. Además, nos dejaron comida, que nos va a venir muy bien para los próximos días. Nosotros por nuestra parte les obsequiamos con la proyección de 7 Paredes 7 Continentes más alta que hemos dado hasta el momento: ¡4.500 m!


También despedimos esta segunda semana a nuestro compañero de refugio Eduardo Oviedo con el que acabamos entablando una bonita amistad. Esta empieza a ser la historia de nuestra vida: La gente viene y se va de los campos bases y nosotros acabamos siendo parte del paisaje. Muy buena también la relación que estamos entablando con los arrieros, gente humilde y honrada, a la que estamos cogiendo un afecto reciproco. Cada vez que viene un grupo aprovechamos a conversar con ellos que curiosamente son casi todos familia, ya que todos pertenecen directa o indirectamente al pueblo de Ovejerias a 3.600 m de altitud. El otro día tanto Nicanor como Valderrama nos llegaron a decir de una manera afectuosa que recordarían durante mucho tiempo nuestro paso por el Chañi y que esperan volver a vernos por aquí. Cuando uno lleva ya 15 días de campo base, y casi 25 días fuera de casa, se agradecen mucho este tipo de comentarios.

 

Pero parece que el tiempo viene mejor para esta tercera semana, o eso por lo menos nos ha dicho nuestro metereologo catalán, Jofre, que nos augura una mejoría para los próximos días. Es un parte a largo plazo, pero esperemos se cumpla, porque ya estamos con muchas ganas de seguir con la actividad. La motivación sigue alta e intacta, y estamos con la moral muy alta para hacer una tercera escalada. Hemos puesto el ojo en dos posibles objetivos, pero eso ya os lo iremos contando porque como dice el refranero “No hay que vender la piel del oso antes de cazarla”.

Por cierto: ¡Esperamos que hayáis pasado una buena Semana Santa!