1.- Fortalece nuestra musculatura. Corriendo fuera de pista o en la montaña nuestras piernas y nuestros pies trabajan de manera más intensa que si lo hacemos por asfalto. La combinación de terrenos y desniveles obligan a nuestro tren inferior a ajustarse a distintas situaciones, de tal modo que músculos y tendones trabajan conjuntamente para aumentar su resistencia.

2.- Nos convierte en uno con la naturaleza. Al correr en montaña experimentamos sensaciones que en la ciudad no logramos. La sensación de libertad es máxima al estar nosotros solos y escuchar únicamente el ruido de nuestros pasos y los sonidos de la naturaleza. Observar animales que se cruzan en nuestro camino o simplemente ver sus huellas nos transmite una sensación de contacto con nuestra madre naturaleza.

3.- Ampliaremos nuestra red de amigos. Una de las grandes ventajas que tiene correr por montaña es que cualquier carrera, e incluso una simple salida al terreno, es una nueva oportunidad para conocer gente que comparte nuestra afición. Hacer amigos en carreras y luego anotarnos con ellos en nuevos retos es una de las cosas que "hacen afición" al trail running.

4.- Nos estimula psicológicamente. Los beneficios psicológicos de hacer deporte de fondo son numerosísimos según diversos estudios, además de las "vacaciones mentales" de las que disfrutamos cada vez que corremos en montaña. Mientras corremos, más de una vez hemos resuelto problemas que teníamos pendientes, hemos aliviado tensiones e incluso hemos encontrado soluciones o decisiones a asuntos que teníamos sin resolver.

5.- Conocemos lugares nuevos y escondidos. Si no fuéramos corredores de trail running habría muchos lugares de nuestra geografía que nunca hubiésemos conocido. Viajar a carreras y conocer nuevas montañas y lugares en la naturaleza es una de las grandes motivaciones que nos atraen a este deporte. ¡A seguir conociendo el mundo de la mano de BFP Activo!